martes 30 de octubre de 2007

"Si Peter Pan viniera..."

Cuando somos pequeños nada nos importa…

Cuando somos pequeños vivimos inmersos en ese mundo fantástico, utópico, en ese del que realmente nunca me hubiera gustado salir, debe ser por eso que sigo teniendo mi parte infantil.

Los problemas del mundo no existen para nosotros cuando tenemos 3, 4 ó 5 años, nos quedan lejos, lejísimos, y seguimos viviendo en nuestro Nunca jamás particular.
Me gustaría seguir siendo una cría, no tener que preocuparme por cosas de mayores, no tener que darle vueltas a cosas que no tienen importancia, no tener que hacer caso omiso, o no tener que resignarme a muchas de ellas.

Ojalá fuera todo tan fácil como en los cuentos de hadas, como en esos cuentos que terminan con “y fueron felices para siempre…”, aunque siendo realista, los finales felices no existen, esa es la parte mala de los cuentos, que nos quieren hacer creer que todas las historias de nuestra vida pueden llegar a tener un final feliz, y bueno, lo que deberíamos de dar es gracias si conseguimos que muchas de esas historias tengan un final, bueno o malo, pero que lo tengan, que muchas de ellas parecen ser un punto y aparte.

A lo que voy es que añoro esos días en los que la única preocupación que teníamos era… Bueno, en realidad no teníamos ninguna preocupación.

No descubro nada diciendo que soy una fanática de las películas de Disney (la gente que me conoce lo sabe de sobra) que me encantan las cosas de niños, y que mi niña perdida sigue más presente en mi que nunca, cosa de la que no me arrepiento, porque me gusta seguir teniendo esa parte de ingenuidad…

Aún así, y con todas estas cosas, no podemos evitar que nuestro niño perdido crezca, no podemos evitar que ese chiquillo progrese, o avance a ese mundo de mayores, en el que a muchos no nos gusta vivir…

“Si Peter Pan viniera a buscarme una noche azul,
que me sorprenda a oscuras.
Por favor, que no dé la luz,
no vaya a descubrir que suelo mentir
cuando juro ser aún ese niño…”


domingo 21 de octubre de 2007

Sangre

No me gusta el olor a sangre…

Siendo enfermera la verdad es que estoy bastante acostumbrada a este tipo de cosas, o de olores… (se pueden llegar a oler tantas cosas… )

El otro día tuve que acudir a un domicilio en el que la escena estaba completamente cubierta de sangre, parecía una escena de C.S.I, pero no, se trataba de una escena de la vida real. El cuerpo tendido en medio de la habitación, completamente bañado en sangre debido al porrazo y a la medicación que estaba tomando el paciente, un show, pero bueno, son cosas que pueden llegar a pasar. Y no, la persona no estaba muerta, con lo que empieza a diferenciarse de la mayoría de las escenas de la serie de televisión.

Pero como tengo anécdotas para todo, también asistí a la misma escena con un hombre tirado en medio del pasillo de la habitación de un hotel, y esta vez, si que estaba muerto.

Pero bueno, a lo que iba, que el olor de la sangre no es uno de esos olores que me guste (imagino que a casi nadie le gusta, a no ser que sea preparada para comer... cosa que a mi tampoco...), y si lo mezclamos con el agua oxigenada (sí, es la mejor forma para quitar la sangre…) mucho menos… La verdad que no son olores muy recomendables…
Así que nada, ya queda dicho...

jueves 18 de octubre de 2007

Y lloverá, y lloverá, y lloverá...

Hoy amaneció un cielo gris a este lado de la Península.
Se trata de uno de esos días en los que a una no le apetece salir a la calle, esos días en los que es mejor quedarse en casa, en el sofá, tapada con una manta hasta las cejas y viendo cualquier película. Y si además tienes la suerte de estar en buena compañía mejor (¡No veas lo que te echo de menos!)

De momento no me gustan los días de lluvia (aunque para mi trabajo son los mejores, ya que cuando llueve ¡NADIE SE PONE ENFERMO!), no me gusta pasear debajo de ella, ni llegar calada hasta los huesos…
Además son días que me ponen triste (imagino que a mucha gente le pasa). Ahora, que de vez en cuando, que aparezca uno de estos días se agradece, que es bueno descargarse (como lo hace la lluvia), aunque sea con ayuda del agua.
Visto desde la perspectiva del campo y sobretodo del trabajo que llueva está muy bien.

Lo que un día normal en cualquier servicio de urgencias puede suponer un colapso, un día como hoy, aunque parezca increíble, se reduce a más del 50% de la mitad. ¡¡UN ALIVIO!!
Pero bueno, tampoco es necesario que se nos atiborren de coches las carreteras, que no podamos salir a la calle…

Como decía una canción que escuchaba en Canal Sur cuando iba de vacaciones al pueblo de mi madre…
“Ha dicho el hombre del tiempo que mañana va a llover, yo me pondré el chubasquero y mi paraguas cogeré…Y lloverá, y lloverá y lloverá… y yo veré, y yo veré, y yo veré… Las gotas caer, las gotas caer…”

Pues eso, que llueva mucho, pero a mi que me pille lejos…

martes 16 de octubre de 2007

Mentiras...


¡Odio las mentiras!
Si, si hay algo que realmente me molesta en este mundo es que la gente me mienta. Y lo que me molesta más todavía, es que lo hagan y yo sepa que lo están haciendo… ¿Qué cosas tiene la vida verdad?

Pues bien, no sé si por desgracia, o por suerte, gracias a mi profesión sé muchas veces cuando la gente me está mintiendo, o me está omitiendo información, que más o menos puede significar lo mismo…

Veréis, hoy en la consulta tuve un paciente al que le llevo diciendo durante… cosa así de 3 semanas que pida cita con su médico. Pues bien, una vez más (las enfermeras es que nos repetimos hasta la saciedad…) volví a preguntarle lo mismo, y con la historia de éste abierta delante de mis narices me dice “Tengo cita para este jueves…” (Pues debía ser en cualquier otro sitio, porque en este centro de verdad que no…).

A lo que iba, que no me gusta que me falsifiquen la información, sea por lo que sea no le encuentro ningún sentido a estas cosas. Las mentiras nunca terminan bien…

No sé si es que debo de tener un poco cara de tonta, o de ingenua o como sea que lo queráis llamar… Aunque puede que si que sea eso, que debo tener cara de crédula ¡porque si no yo no me lo explico…!

Aunque bueno, para qué vamos a engañarnos, las únicas mentiras a las que debemos de darles importancia son a las de las personas que realmente nos importan, a esas que en ocasiones nos dice quien más queremos para no hacernos daño, esas que llegado el momento son las que más duelen, porque si tuviera que dar importancia a todas las mentiras que me dicen a lo largo del día, estaría que me tiraría de los pelos…

Así que nada, seguiré pecando de ingenua, porque siempre se juega con muchos puntos de ventaja…

miércoles 10 de octubre de 2007

Rebajas

“Señoras y señores…¡Han comenzado las rebajas!”

Yo creo que ese debe de ser el pensamiento de más de uno cuando llegan estas fechas.
Y no, no estoy loca, sé que no es época de rebajas, pero para algunos, la campaña antigripal lo parece.

Hay que ver la estampa: 8 de la mañana de un día cualquiera y laboral (aunque no me extrañaría que más de uno acudiera al servicio de urgencias para ello…), con un frío que pela, o cayendo el mayor chaparrón del mundo, que de ahí no los mueve nadie… ¡¡Ni que fuera la cola del INEM!!

No sé cómo andará el tema de la vacunación en el resto de comunidades, pero aquí, en la Comunidad Valenciana, el periodo de vacunación dura hasta el 14 de diciembre, pero bueno, debe ser que las primeras vacunas que está mandando Sanidad tienen el bicho más efectivo, y las de los siguientes lotes no, porque si no… ¡Debe de ser eso!

Sigo pensando que esto de la gripe está muy mal enfocado, y a quienes nos toca padecerlo es a las pobres enfermeras, que parecemos el disco rayado de cualquier hipermercado “La vacuna puede darle un poco de reacción…” “Si es la primera vez que se vacuna pase por su médico de familia…”(si, de familia,igual que la serie, ya no les mola eso de cabecera...). Y nosotras, deseando que llegue diciembre para terminar con este calvario.

Ahora, con todo lo anterior no quiero decir que la culpa sea de las pobres personas que se dejan influencias por las campanas publicitarias ¡A NADIE LE GUSTA QUE LE PERSIGA UN BICHEJO CÓMO ÉSTE! Y mucho menos con ese color… Aunque lo que si que mola es metérselos en el cuerpo… ¡¡PORQUE TODO EL MUNDO QUIERE LA VACUNA!! Querrán saber que se siente al ponérsela (que me preguntaba una señora el otro día…)

Así que nada, esperaremos a que llegue diciembre, y hasta entonces espero no ver ninguna vez la típica escena en la que dos personas discuten por la misma prenda de ropa. ¿Os imagináis cómo sería con una jeringuilla?

domingo 7 de octubre de 2007

Mi sala de espera...

La verdad es que nunca se me ha dado bien esto de escribir, o por lo menos eso es lo que yo pienso.

Mis profesores, mi madre y mi novio, siempre me dicen que esto no lo hago mal, bueno, alguno de los anteriores me lo decía, ya que por desgracia (sí, por desgracia, aunque mucha gente pueda pensar lo contrario) ya no tengo profesores que me puedan decir nada (echo de menos la universidad, lo confieso…).

La idea de que naciera este blog, y además con ese nombre, la tuvo mi novio. Soy enfermera, y como podréis imaginar, por ello veo bastantes cosas, unas son buenas (y en ocasiones incluso graciosas o raras) y otras no lo son tanto (esta parte es de las más duras, pero forman parte del día a día…).

Espero poder afrontar este nuevo reto de la mejor forma posible, aunque bueno, imagino que después de enfrentarme durante 5 años el mayor desafío de mi vida (aunque para muchos no lo sea, éste será el 5º año a más de 500 Km. de distancia de mi chico…), esto debe de ser pan comido…

Imagino que la primera entrada de esto, debería de ser una especie de presentación, o lo mismo ahí sobra la palabra especie. Así que, después de todo esto, lo único que intento decir es que espero estar a la altura de las circunstancias o de las palabras cuando ellas lo requieran y que mi cháchara no resulte muy aburrida.
Sin más, bienvenidos a mi sala de espera…