El título de esta entrada, viene de un trozo de canción de Ismael Serrano...Y es que es cierto, tenemos la mala costumbre de cuando las cosas no salen como nosotros esperamos, o no llevan el rumbo que pensábamos que iban a llevar... "Es que el destino lo ha querido así..."
Nos empeñamos en culpar a las Parcas de no hacer bien su trabajo, de únicamente trazar el nuestro, destino de pobres mortales, de la peor forma posible, y no nos acordamos de darles las gracias si tejen para nosotros el camino deseado.
Ya nos lo decía un profesor durante la carrera. Estamos acostumbrados a culpar de nuestros problemas, preocupaciones o malas acciones al resto del mundo. Él decía que lo veía claramente cuando nos daba la nota de los exámenes. Si habíamos suspendido lo poníamos a parir "¡Mira el capullo éste! ¡¿pos no va y me suspende?!", y sin embargo, cuando aprobábamos un examen, todo el elogio era para lo bien que nos lo habíamos trabajado "¡Olé! ¡He aprobado el examen!". Y llevaba toda la razón, si no, a ver cuántos no hemos hecho este tipo de comentarios...
Pero no podemos hacerlo, a pesar de ser una mala costumbre que tenemos, no podemos excusarnos en nada ni nadie para justificar nuestros comportamientos (aunque en muchas ocasiones estemos totalmente convencidos de que es esa parte del mundo la que ha sido la causante de todo), para explicar el rumbo que toman las cosas en nuestra vida, para justificar conductas que no nos agradan de nosotros mismos.
Nada está escrito, y nosotros somos los únicos que tenemos la potestad para hacer cambiar las cosas, para elegir el camino correcto, porque aunque en muchas ocasiones podamos pensar que todo está escrito, ya lo decía Antonio Machado:
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar..."
Así pues, caminemos de la mejor forma posible...

1 comentarios:
Yo hace tiempo que dejé de creer en el destino...
Ciao.
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