jueves 18 de octubre de 2007

Y lloverá, y lloverá, y lloverá...

Hoy amaneció un cielo gris a este lado de la Península.
Se trata de uno de esos días en los que a una no le apetece salir a la calle, esos días en los que es mejor quedarse en casa, en el sofá, tapada con una manta hasta las cejas y viendo cualquier película. Y si además tienes la suerte de estar en buena compañía mejor (¡No veas lo que te echo de menos!)

De momento no me gustan los días de lluvia (aunque para mi trabajo son los mejores, ya que cuando llueve ¡NADIE SE PONE ENFERMO!), no me gusta pasear debajo de ella, ni llegar calada hasta los huesos…
Además son días que me ponen triste (imagino que a mucha gente le pasa). Ahora, que de vez en cuando, que aparezca uno de estos días se agradece, que es bueno descargarse (como lo hace la lluvia), aunque sea con ayuda del agua.
Visto desde la perspectiva del campo y sobretodo del trabajo que llueva está muy bien.

Lo que un día normal en cualquier servicio de urgencias puede suponer un colapso, un día como hoy, aunque parezca increíble, se reduce a más del 50% de la mitad. ¡¡UN ALIVIO!!
Pero bueno, tampoco es necesario que se nos atiborren de coches las carreteras, que no podamos salir a la calle…

Como decía una canción que escuchaba en Canal Sur cuando iba de vacaciones al pueblo de mi madre…
“Ha dicho el hombre del tiempo que mañana va a llover, yo me pondré el chubasquero y mi paraguas cogeré…Y lloverá, y lloverá y lloverá… y yo veré, y yo veré, y yo veré… Las gotas caer, las gotas caer…”

Pues eso, que llueva mucho, pero a mi que me pille lejos…

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Saludos guapa Nea.
Aquí no llueve mucho (ni poco, simplemente no llueve porque estoy en el mejor clima de Europa...
Y yo no consigo saber quién diablos es la que canta la bonita canción que escuchabas cuando ibas al pueblo de tu madre...
Pero lo encontraré, lo encontraré...
Sólo sé que su autor (mejor sus autores) son Rafa Almarcha y Juan Alvarado...
De todas las maneras, la próxima vez que veas llover, abrigadita con una manta tras los cristales,
y si no mira nadie, cerrando los ojos lanza un beso al aire y luego despacio, imagina que allí donde quiera que esté, aterrizará en mis labios y piensa un poco en mí...
Hasta siempre...